Antes que nada quisiera pedir disculpas por tener a mi blog y a ustedes tan abandonados.
Quiero contarles que el día sábado realicé, junto con mi hermana y mi mejor amiga, la caminata que se hace todos los años, en Argentina, desde Rosario hasta San Nicolas (70 km entre una y otra ciudad).
Salimos desde Rosario a las 15:00 hs del día sábado cantando, aplaudiendo, hablando y riendo. La primer parada que hicimos fue a las 17:30 hs, donde "recargamos pilas" y seguimos firmes, con charlas interminables y cánticos alentadores. A las 20:30 hs hicimos otra parada en donde pudimos cenar y darnos ánimos para seguir adelante, el camino se tornaba frío y la resistencia del cuerpo cada vez era menor. A las 23:30 hs volvimos a parar, hicimos cambio de medias porque realmente los pies iban muy cansados, pero seguimos adelante. La última parada que fue cerca de las 3:00 hs de la madrugada, mi hermana ya no podía más, sufría de dolores en los riñones y el los pies, a tal punto de que era imposible calzarse las zapatillas; mi amiga se vió afectada por una alergia que le salió en la pierna y tuvimos que recurrir a los doctores para que hicieran algo al respecto porque al tocarlo quemaba como fuego. Yo, por mi parte, no sufrí nada más allá del cansancio, ni siquiera una mínima ampolla y todavía tenía ánimos de seguir adelante.
Luego de que Luciana (mi amiga) salió de ver al médico, yo tenía que decidir que hacer, ella tenía pensado seguir, porque su alergia no le molestaba, pero mi hermana no podía ya caminar a causa del dolor... Yo no quería dejar a mi hermana sóla, pero a su vez quería seguir adelante para lograr cumplir mi objetivo.
Finalmente una tráfic de uno de los grupos voluntarios nos adelanto un poco de camino porque verdaderamente mi hermana se sentía muy cansada. Al bajarnos, nos dimos cuenta de que no fueron más de 10 minutos.
Yo hablé con mi hermana y le dije que fuera a San Nicolas en una de las tráfics o colectivos que llevaban a la gente y que me esperara allá, que yo no quería dejarla sola, al igual que ella a mi, pero que lo que yo prefería era que ella llegara bien y no siguiera sólo por mi, pero fue en vano, ella tampoco quería dejarme en el camino, por lo que seguimos las tres, yo cargando con la mochila pesada y llevando a mi hermana por un lado y a mi amiga por el otro, ambas agarradas de mis brazos.
En un momento me sentí mal yo también, pero no quise que se enteraran y al contrario de eso les seguí dando fuerzas y aliento para seguir, al mismo tiempo que le pedía, para mis adentros, a la virgen que nos ayudara a llegar.
Siempre relacioné a la caminata con la vida... es un camino difícil, pero siempre van a estar "esas" personas para ayudarte a seguir adelante, para darte ánimos cuando creas que es el fin, para cargar con tu mochila y dejarte sentir alivio, para darte palabras de fuerza y aliento aunque ella no los tenga y para seguir y seguir por amor y voluntad.
Llegamos a San Nicolas, sanas y salvas a las 17:15 hs del día domingo, cansadas, con dolor de piernas, pies, espalda... pero que más da! en ese momento lo único de lo cual me acuerdo es de la satisfacción y la alegría interna. Lloramos juntas y les dije lo feliz que me sentía por todo el esfuerzo que hicieron, que hicimos, por no abandonar y seguir adelante junto a mi y por haber estado para compartir aquello conmigo. Me sentí feliz por Luciana, porque fue su primera vez y pudo llegar, cosa que es difícil si uno nunca lo hizo; me sentí feliz por Sabrina (mi hermana) porque no quiso dejarme continuar sin ella y soporto el dolor pudiendo llegar; y me sentí feliz por mi, porque pude lograr con mi objetivo de llegar y por tener conmigo a dos personas increíbles!
Media luna
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Media luna, lunar.
Sonrojándose al cantar.
Desdibujándose al enfriar,
sus rayos en mar oscura.
La sobriedad de la noche.
Acompañándome al paseo.
Siguiéndome...
Hace 4 horas







